Domingo, 07 de octubre de 2007

?...no ignoramos sus maquinaciones? (2 Corintios 2:11).





Es importante conocer las maquinaciones de nuestro enemigo, el diablo. De otro modo, le ser? m?s f?cil tomar ventaja sobre nosotros.
Es mentiroso, y lo ha sido desde el principio. De hecho, es el padre de la mentira (Jn. 8:44). Le minti? a Eva desvirtuando las palabras de Dios, y ha estado haciendo lo mismo desde entonces.
Adem?s, es enga?ador (Ap. 20:10). Su t?ctica consiste en mezclar un poco de verdad con el error. Imita y falsifica lo que es de Dios. Se hace pasar como ?ngel de luz y env?a a sus mensajeros como ministros de justicia (2 Co. 11:14-15). Enga?a usando grandes se?ales y prodigios mentirosos (2 Ts. 2: 9) y corrompe el entendimiento de la gente (2 Co. 11: 3).
Satan?s es un asesino destructor (Jn. 8:44; 10:10). Su meta y la meta de todos sus demonios es destruir. No hay excepci?n a esta afirmaci?n. Como le?n rugiente, anda alrededor buscando a qui?n devorar (1 P. 5: 8), persigue al pueblo de Dios (Ap. 2:10) y destruye a sus propios esclavos por medio de las drogas, el ocultismo, el alcohol, la inmoralidad y vicios por el estilo.
Es el acusador de los hermanos (Ap. 12:10). La palabra ?diablo? (gr. di?bolos) significa acusador o calumniador, y como su nombre lo indica, as? es ?l. Todos aquellos que calumnian a los hermanos est?n haciendo la obra del diablo.
Siembra desaliento. Pablo advirti? a los corintios que de no perdonar al pecador arrepentido, Satan?s obtendr?a una ventaja hundi?ndolo en el des?nimo extremo (2 Co. 2:7-11).
As? como Satan?s, hablando a trav?s de Pedro, busc? disuadir a Jes?s para que no fuera a la Cruz (Mr. 8:31-33), as? desanima a los cristianos para que se eviten la verg?enza y el sufrimiento de llevar la cruz.
Un truco favorito del maligno es ?divide y vencer?s?. Busca sembrar disensi?n y discordia entre los santos, sabiendo que ?una casa dividida contra s? misma no puede permanecer?. Triste es decirlo pero su estrategia ha tenido mucho ?xito.
Ciega las mentes de los incr?dulos para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo y no sean salvos (2 Co. 4: 4). Les ofusca con diversiones y pasatiempos, falsas religiones, dilaciones y orgullo. Les mantiene ocupados con sus propios sentimientos sin hacer caso de los hechos; les hace poner los ojos en ellos mismos y no en Cristo.
Por ?ltimo, Satan?s ataca expresamente a los creyentes despu?s de conseguir grandes victorias espirituales o experimentar profundamente el poder de Dios. Es en tales circunstancias que el peligro del orgullo est? presente y es m?s grande. Busca un punto d?bil en nuestra armadura, y dispara exactamente ah?.
La mejor defensa contra el Diablo es vivir con el Se?or en comuni?n continua, clara y despejada, cubiertos de las vestiduras protectoras de un car?cter santo.





?San? a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y ech? fuera muchos demonios? (Marcos 1:34).





Algunos cristianos piensan que la posesi?n demoniaca es un fen?meno que existi? cuando nuestro Se?or estaba en la tierra pero que ya no est? presente en nuestros d?as. Esta es una idea erronea que debe corregirse. Los peri?dicos de casi todos los d?as contienen relatos de cr?menes sin causa que indican claramente que han sido inspirados por el demonio. La posesi?n demon?aca presenta ciertos s?ntomas que nos ayudan a identificarla y a distinguirla de las enfermedades mentales.
En primer lugar, un demonio conduce a su v?ctima a la violencia y a la destrucci?n. El prop?sito del demonio es siempre destruir.
Una persona que est? pose?da por el demonio manifiesta dos o m?s personalidades, la suya propia y la del demonio(s). Puede hablar con voces diferentes e identificarse con diferentes nombres.
Esta persona es capaz de haza?as sobrenaturales de fuerza o puede poseer poderes de conocimiento sobrenaturales.
Aunque el pose?do pueda hablar a veces condescendientemente del Se?or Jes?s, su conducta normal ser? blasfemar o reaccionar violentamente ante cualquier menci?n del Se?or, de la oraci?n, de la sangre de Cristo o de la Palabra de Dios.
Su conducta es extremadamente rara, err?tica e inquieta. Los dem?s no pueden entenderle, controlarle, ni rehabilitarle. Puede tener tendencias suicidas y vivir en la esclavitud del temor y la superstici?n.
La posesi?n demoniaca est? estrechamente asociada frecuentemente con el uso de drogas alucin?genas. Estas drogas introducen a la persona en el reino trascendental y abren su ser a la entrada de demonios. La palabra traducida ?brujer?a? o ?hechicer?a? en varias versiones de la Biblia, viene de la palabra griega ?farmakia? que significa drogas.
La persona pose?da por el demonio es s?dica y muestra una crueldad f?sica o mental excepcional y algunas veces mutila o desmiembra los cuerpos de sus v?ctimas.
Otros que son pose?dos por el demonio pueden ser morbosos, frecuentando cementerios, coleccionan cr?neos u otra clase de huesos, y obsesionados con la muerte y con historias espantosas.
El sol y la luna, especialmente la luna nueva, ejercen una profunda influencia en el mundo del demonismo. De aqu? la promesa tranquilizadora de la Palabra a los creyentes: ?El sol no te fatigar? de d?a, ni la luna de noche? (Sal. 121: 6).
Los demonios pueden exorcizarse por medio de la oraci?n y la autoridad del Nombre del Se?or Jes?s. Pero la liberaci?n permanente para la persona se encuentra solamente cuando ?sta nace de nuevo por medio de la fe en el Salvador.

Publicado por solx29 @ 23:55
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